
La participación de la Argentina en la CERAWeek by S&P Global, realizada en Houston, reforzó el posicionamiento del país como potencial proveedor global de energía, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas que reconfiguran la demanda y la seguridad del abastecimiento.
En ese marco, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, señaló que el conflicto en Medio Oriente podría acelerar el desarrollo del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) en el país. “Si bien una guerra no es deseable porque hay mucha gente que sufre, pero terminada la guerra su impacto va a acelerar el proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) de la Argentina”, afirmó, y explicó que se prevé ampliar la capacidad de producción de 12 a 18 millones de toneladas métricas anuales con los socios actuales.
El proyecto, impulsado junto a la italiana Eni y la emiratí XRG, continúa en etapa de negociaciones con otras compañías del sector. Según detalló Marín, “por el momento somos los tres socios fundadores (...) y venimos teniendo conversaciones con otra empresa importante”.

El ejecutivo destacó que la situación global refuerza el interés por diversificar proveedores energéticos. “Los líderes mundiales y las principales petroleras están diciendo que hay que diversificar y que no se puede apostar a un solo país para garantizar la seguridad de suministro energético”, sostuvo, y remarcó que la Argentina ofrece condiciones favorables por su estabilidad geopolítica y el marco normativo vigente.
En cuanto a los plazos, Marín indicó que la intención es alcanzar la decisión final de inversión (FID) antes de fin de año. “Los bancos, con el JP Morgan a la cabeza, nos dicen que es el project finance más grande de la historia de Latinoamérica”, señaló, al tiempo que anticipó que la documentación clave podría estar lista hacia fines de abril o semanas posteriores.
El desarrollo completo del proyecto demandará una inversión estimada en US$ 30.000 millones: US$ 20.000 millones destinados a infraestructura y US$ 10.000 millones para la perforación de pozos. Del total requerido para midstream, el financiamiento podría cubrir hasta el 70%, equivalente a unos US$ 14.000 millones, mientras que el resto sería aportado por los socios.
Respecto a los mercados de destino, el CEO de YPF precisó que el foco estará en Europa y Asia mediante contratos de largo plazo, aunque cerca del 20% de la producción se reservará para ventas en el mercado spot. “Ahí los clientes pueden ser Brasil o incluso Argentina misma en uno de los días más fríos del año”, explicó.
Impacto local
Sobre los tiempos de ejecución, estimó que este tipo de desarrollos suele demandar unos cuatro años hasta su entrada en operación, aunque confió en que el cronograma podría acortarse.
En paralelo, Marín se refirió al impacto de la coyuntura internacional en los precios de los combustibles. Señaló que el comportamiento del petróleo dependerá de la evolución del conflicto, aunque anticipó que podría establecerse un piso más elevado. “El precio del petróleo no solo depende de la oferta y la demanda, sino también de la geopolítica”, indicó.
En ese contexto, aseguró que la compañía busca equilibrar la situación sin trasladar aumentos bruscos a los consumidores. “No podemos aumentar los precios de la nafta de un día para el otro porque los consumidores no se lo pueden bancar”, afirmó.

En relación con la producción, adelantó que YPF incrementará la actividad en Vaca Muerta durante el segundo semestre, con el objetivo de alcanzar los 250.000 barriles diarios hacia fin de año. También destacó que, sin inversiones, la producción hubiera caído significativamente, lo que evidencia el nivel de esfuerzo requerido para sostener el crecimiento.
Finalmente, mencionó avances en la reconfiguración del portafolio de activos, con la salida de la mayoría de los campos convencionales en la Patagonia y el interés de empresas regionales en áreas del norte del país, especialmente vinculadas al gas.
De este modo, la petrolera estatal avanza en una estrategia centrada en el desarrollo del GNL y la expansión de Vaca Muerta, en un escenario internacional que, según sus autoridades, abre oportunidades para consolidar a la Argentina como exportador energético.